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SECCIÓN : PORTADA
AUTOR : Antimio Cruz
FECHA : 14/09/2020
PÁGINA : 1 y 17

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    COVID ES MÁS LETAL ENTRE LOS POBRES Y ZONAS SEMIURBANAS   

En la pandemia la "pobreza mata"; la urbanización es determinante: experto

El riesgo de muerte de personas atendidas en el IMSS o ISSSTE se incrementa en 380%, señala Héctor Hernández Bringas, investigador del CRIIM-UNAM en videoconferencia en El Colegio Nacional

En México, la mayor tasa de letalidad por COVID19 se presenta entre los grupos más pobres y en las colonias semiurbanas y rurales. Esto demuestra que "la pobreza mata" y que, a seis meses de la pandemia "se vinieron abajo las expectativas optimistas del gobierno mexicano", explicó en conferencia virtual de El Colegio Nacional, el investigador Héctor Hernández Bringas, del Centro de Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM), de la UNAM. Agregó que, con 1.6 por ciento de la población mundial, México representa el siete por ciento del total de muertes. "Ahí está la desproporción: 11 muertes por cada 100 contagios", dijo el investigador universitario.

El investigador mexicano dictó la conferencia Demografía de la pandemia, como parte del ciclo Viernes viral, coordinado por el integrante de El Colegio Nacional y Premio Crónica, Antonio Lazcano Araujo.

"Ha habido una estrategia errática del gobierno mexicano en materia sanitaria y una nula estrategia en materia social y económica: el sistema de salud, que ya era frágil, se agudizó en el tiempo que va de la presente administración", afirmó Hernández Bringas.

"El problema también debe buscarse en la existencia de amplios sectores de la población y de regiones con grandes carencias, en las condiciones de salud de la población previas a la pandemia, con alta prevalencia de enfermedades crónicas; la existencia de regiones y grupos sociales altamente vulnerables por su condición socioeconómica y la capacidad de respuesta institucional para el cuidado de la salud durante la pandemia".

VULNERABILIDAD. Al hacer una reflexión detallada de lo que sucede en México con la pandemia por COVID-19 dijo que sí influye el nivel de urbanización. Entre menos urbano es el municipio es más probable morir si ya se adquirió el virus.

Desde la perspectiva de Héctor Hernández Bringas, esto tiene relación con el número de pruebas que se aplican, que son más en los municipios urbanos y, además, con la carencia de servicios en las zonas rurales, donde seguramente la gente pide asistencia ya en las últimas instancias sin saber que tiene el virus.

"¿COVID-19 tiene que ver con el grado de pobreza de los municipios? Sí, la pobreza se relaciona con la incidencia del COVID-19. En los municipios ricos, hay nueve veces más contagios que en los pobres no urbanos y 40 por ciento más que en los pobres urbanos; la mortalidad en los municipios ricos es más alta que el promedio nacional, pero es más alta la de los pobres urbanos.

"A menor pobreza más contagios, pero a mayor pobreza, mayor es la letalidad y la mortalidad", dijo el investigador del CRIIM-UNAM.

Hernández Bringas recordó que, si bien la estrategia de las autoridades sanitarias mexicanas se sustentó en garantizar la disponibilidad de camas de hospital o de ventiladores, "a nivel nacional sólo uno de cada cuatro contagiados fueron hospitalizados y tuvieron una cama de hospital".

"La gran mayoría sólo tuvieron eso, con algunos cuidados paliativos y la entrega heroica del personal médico encargado sin los recursos necesarios. Si se evitó la saturación, ello se logró gracias a que muchas personas quedaron sin la atención necesaria", enfatizó el investigador.

En sus datos, aseguró que, en el país, sólo una de cada cinco personas fallecidas por COVID-19 fueron atendidas en unidades de cuidados intensivos y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sólo trató en terapia intensiva al equivalente del cuatro por ciento de las personas fallecidas en la institución.

En relación con el intubamiento, a nivel nacional sólo han sido intubadas 29 personas por cada 100 fallecidas. Estos porcentajes se encuentran en sus niveles más altos en la Secretaría de Marina, en instituciones privadas y en los servicios municipales, "el contraste máximo es el IMSS en donde sólo se intubó a 20 personas por cada cien fallecidas; su caso es extremadamente relevante, porque atiende a una de cada tres personas con COVID-19 en México".

"En esta pandemia, la institución en la que se atiende la salud se convierte en un factor de riesgo de muerte: ser hombre incrementa el riesgo en 80 por ciento con respecto a ser mujer. Tener más de 70 años lo incrementa más de 24 veces respecto a tener edades menores. Ser indígena lo incrementa en 53 por ciento, ser hipertenso en 51 por ciento, ser obeso en 34 por ciento, ser diabético incrementa el riesgo en 89 por ciento… pero ser atendido en el IMSS o en el (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), lo incrementa en 380 por ciento".

Los datos expuestos dan cuenta de cómo, particularmente en México, el escenario catastrófico al que se arribó y que no ha concluido, tiene su explicación en la existencia de regiones y grupos sociales con grandes carencias y en un sistema de salud incapaz de dar respuesta adecuada.

La conferencia Demografía de la pandemia, que forma parte del ciclo Viernes Viral, se encuentra disponible en el Canal de YouTube de El Colegio Nacional: elcolegionacionalmx
  


Opinion : Antimio Cruz